Sami Pajari cree que redescubrir el placer de pilotar ha sido fundamental para la transformación que le ha permitido conseguir sus dos primeras victorias, y de manera seguida, en el Campeonato Mundial de Rally.
Tras su debut triunfal en el Rally de Estonia, el finlandés consiguió una emotiva victoria en casa este último fin de semana en el clásico Rally de Finlandia, convirtiéndose en el segundo piloto más joven de la historia en ganar esa prueba con sede en la ciudad de Jyväskylä. Además ahora se sitúa a tan solo 30 puntos del líder del campeonato, Elfyn Evans.
Y, aunque Pajari señaló que realizó mejoras en varias áreas, cree que el cambio más importante ha sido menos tangible: “Hemos realizado pequeños cambios en muchas áreas diferentes. Este deporte se basa en detalles muy pequeños, y necesitas tener el paquete completo para afrontar cada factor.
Al mismo tiempo, he disfrutado más de esta temporada. De alguna manera, todo se siente más natural y he encontrado esa chispa.
Conducir se siente muy bien y lo estoy disfrutando mucho. La confianza también está aumentando, y quizás eso te permite ser un poco más valiente en ciertos lugares”.
A su vez, Pajari llegó a la carrera de local animado por su histórica victoria dos semanas antes, aunque admitió que ese éxito no había contribuido a reducir la presión única que supone competir en casa: “En realidad no esperaba ganar. Sabía que el desafío sería muy grande porque este es un evento realmente difícil, incluso para los pilotos locales.
Por supuesto, sabía que podíamos lograrlo porque ya habíamos ganado en Estonia, pero aun así pensé que este rally sería aún más difícil”.
De todas maneras, toda esperanza parecieron sufrir un revés importante durante la etapa del viernes, marcada por la aparición de la lluvia, cuando se empañó el parabrisas de su Toyota GR Yaris Rally1, lo que le costó alrededor de medio minuto.
“En ese momento pensé que la pelea ya estaba prácticamente terminada. Estaba
bastante escéptico y pensé que nuestras posibilidades se habían esfumado casi por completo.
Simplemente intentamos mantener el ritmo el sábado y, sobre todo, disfrutar de esos tramos tan bonitos. Sabíamos que era la última vez que conduciríamos estos autos en caminos como esos, así que queríamos aprovechar al máximo la experiencia”, admitió Pajari.
Por otra parte, el a la postre ganador contó que: “Yo intentaba alcanzar a Elfyn, Elfyn intentaba alcanzar a Seb, y la distancia entre Seb y Elfyn se estaba reduciendo mucho. Ambos necesitaban esforzarse, y cuando te esfuerzas, pueden ocurrir errores”.
A todo esto, Pajari ocupa ahora el segundo puesto en la clasificación de pilotos, pero insiste en que su estrategia seguirá siendo la misma durante las últimas cuatro fechas que restan de la temporada: «Ya sea que estemos luchando por el Campeonato Mundial o por una victoria de etapa en un rally nacional local, siempre lo daré todo e intentaré hacer el mejor trabajo posible.
Por supuesto, es estupendo luchar por el Campeonato del Mundo, pero no puedo cambiar mi estrategia”.
A su vez, y si bien Estonia siempre tendrá el significado de ser su primera victoria en el WRC, Pajari cree que ganar en casa está a la altura de ello: “En cierto modo, la primera victoria siempre será única porque fue la primera. Pero ganar el Rally de Finlandia siendo finlandés también es increíblemente especial.
Diría que ganar el Rally de Finlandia o convertirse en Campeón del Mundo son logros prácticamente iguales. Ganar aquí es un logro enorme”.
Fuente y foto: wrc.com
Córdoba Competición Todo sobre el deporte motor