El Gran Premio de Bélgica mostró una vez más de que Haas ha quedado rezagado en la carrera por el desarrollo de los autos en la zona media de la grilla de la Fórmula 1.
Tras completar la mayor parte de las vueltas con dos juegos de neumáticos duros, tanto Esteban Ocono como Oliver Bearman terminaron en las posiciones 14 y 17, respectivamente, siendo la cuarta carrera consecutiva sin puntos para el equipo, y está claro que no es la situación buscada. La falta de carga aerodinámica trasera es la principal debilidad del VF-26, y los problemas de despliegue de energía del motor eléctrico durante el fin de semana agravaron aún más la situación en un circuito como el de «Spa-Francorchamps».
Sin embargo, hubo aspectos positivos que destacar del fin de semana. Si bien aún no se logró una mejora de rendimiento necesaria, un nuevo alerón delantero mejoró el manejo, y Bearman comentó que eso ya le dio más confianza.
“Tuvimos un ritmo decente. Estábamos un paso por delante del Williams, lo cual no fue así en Silverstone, y parece que hemos reducido un poco la diferencia con Audi. Mi ritmo fue más o menos similar al de Nico [Hulkenberg] durante la mayor parte del último
stint.
Esto demuestra que estamos en una mejor situación, y lo positivo es que el coche se siente mucho mejor al volante. Puedo confiar más en él, puedo llevarlo al límite y cometer menos errores, porque es mucho más consistente, y eso es bueno.
Pero aún necesitamos mejorar el rendimiento. Lo bueno es que las características ya están corregidas, y ahora solo necesitamos más carga aerodinámica”, dijo el joven británico después de la carrera.
Por su parte, y durante gran segmento de esta temporada, Esteban Ocon se ha visto perjudicado por problemas con su auto que parecen deberse a una inconsistencia en las piezas. Y a frustración del francés continuó en Bélgica: “Silverstone y Japón fueron las dos carreras donde tuvimos un rendimiento normal del auto. Estamos trabajando con los ingenieros y ha sido muy, muy difícil. Necesitamos entender todo lo posible y, hasta ahora, es bastante difícil controlarlo todo. Tenemos un déficit enorme; es como si no pudiéramos hacer nada.
Obviamente, la decepción aumenta a medida que avanza el fin de semana y empiezan a surgir los problemas. Pero confío en que el equipo los solucionará. En algún momento, lograremos controlarlos. De momento, nos están perjudicando muchísimo, sin duda”.
A su vez, el director del equipo, Ayao Komatsu, reconoce que el VF-26 ha presentado problemas inherentes desde el inicio de la temporada y que se tardó demasiado en identificarlos. Sin embargo, insiste en que las mejoras recientes han cumplido su cometido, aunque esto no se refleje en las posiciones finales.
«Trajimos piezas nuevas a Montreal. Han cumplido en su mayoría con nuestras expectativas. Los problemas que tenemos, cuando hablamos de rendimiento inferior al esperado, no están relacionados con el paquete mejorado. Vienen de la primera carrera, de los test de Bahréin. Así que eso no ha cambiado.
Creo que las mejoras han dado el rendimiento esperado, pero el problema radica en otra cosa: las características. La carga aerodinámica se genera, pero ¿es una carga aerodinámica útil o no?
En realidad no, depende del circuito. Por ejemplo, si nos fijamos en las dos primeras carreras en las que tuvimos un buen desempeño, Melbourne y Shanghái, eso favoreció
las fortalezas de nuestro coche y enmascaró sus debilidades.
Luego, en lugares como Miami, empezó a mostrar su debilidad. Y en las carreras más recientes, nuestra comprensión ha mejorado bastante. No diría que las mejoras no dieron resultado. Simplemente, las características fundamentales de manejo que teníamos en este coche, que no eran evidentes en las dos primeras carreras, empezaron a hacerse patentes en la quinta”, expresó el director japonés en el GP de Spa.
Y agregó: “Nos gustaría mejorar el equipo para que, en el futuro, los problemas que encontremos en la quinta carrera, los detectemos en la primera o en los entrenamientos de pretemporada. Ese es el proceso para mejorar el equipo.
Tenemos limitaciones en la carga aerodinámica, pero también estuvimos bastante limitados en las rectas este fin de semana”, comentó Bearman en Spa. “Así que espero que Hungría nos brinde un mejor rendimiento, y tengo muchas ganas de que llegue, dado que hoy me sentí seguro con el coche. A ver qué nos depara la semana que viene”.
Fuente: formula1.com
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